martes, 21 de junio de 2016

Segunda sesión de El libro de la selva



Con respecto al odio que sentía Shere Khan hacia Mowgli, hay cuatro razones por las que se da este sentimiento, principalmente; primera, tiene que ver con que le arrebataron a su potencial presa humana, la pareja de lobos, quienes posteriormente serían los padres adoptivos de Mowgli. Esto asestó un duro golpe en el ego del tigre; segunda, hay todo un constructo de ideas que se vienen cargando desde tiempo atrás, en las cuales hombres y tigres, casi por decreto, están destinados a pelear; tercera, existe un estigma hacia el animal (los humanos somos mamíferos) que no pertenece a la selva, al diferente, al extraño, al enemigo; cuarta, Mowgli lo humilló.

Ahora, sobre el siguiente punto,  tanto el tigre como el humano llevaron a cabo estrategias para eliminarse más fácilmente, a propósito, y pretendieron lograr esto al formar alianzas. El tigre  se asoció con el chacal y con lobos carroñeros para poner al pueblo libre en contra de Mowgli, y así matarlo. Mientras que el humano formó una alianza con Hermano Gris y con Akela, por una parte, para saber los movimientos del tigre, por otra parte, para cerrar la pinza y matar al rayado, por supuesto. En cualquier caso, ambos personajes le apostaron a la ventaja que da el número en una batalla. Así, cada contendiente movió sus piezas y espero el momento oportuno para asestar el golpe final.
Sin embargo, creo que ambos debieron de enfrentarse sin intermediarios. Hubiese sido mejor un duelo a la vieja usanza. No obstante, considero que ambos personajes no estaban seguros al 100% de salir victoriosos, o por lo menos bien librados del combate y, por ello, decidieron reunir fuerzas de apoyo. Se fueron a la segura. Bueno, el tigre no tanto.

Acerca de la actitud que tiene Mowgli, que si es arrogante o inocente, me parece que hay una mezcla de ambas en su forma de ser, y que cada una sale en momentos específicos. Por ejemplo, cuando está en una situación en la que tiene el control, una pelea, se muestra arrogante, mientras que cuando desconoce un término se muestra inocente, hasta cierto punto.

Considero que la principal razón por la cual Kaa no logra hipnotizar a Mowgli es, de entrada, porque éste no está dentro de sus presas habituales de la selva y para las cuales ha perfeccionado su técnica de hipnotización. Es como cuando una especie invasora llega a un ecosistema al que no pertenece, los animales que viven en dicho ecosistema no están adaptados para hacerle frente, lo que genera un éxito rotundo del invasor, ya que no tiene obstáculos que librar. 

Por lo que se refiere al buen camarada Baloo, tengo tres suposiciones con respecto a su proceder, primera, que realmente se le olvido, como suele suceder, segunda, utilizó la técnica de si no lo nombro no existe, tercera, creyó que tal encuentro no sucedería, que las probabilidades eran mínimas.   

Sin duda considero que dentro del texto el autor realizó una analogía entre el proceder de los Bandar-log y los humanos. Esto se debe, en parte, a que son nuestros parientes más cercanos, tenemos un parecido comportamental, además de que compartimos el 99% del ADN. Cabe resaltar que, sobre todo, hay una crítica al exceso del uso de la palabra que llegamos a tener, tanto que en ocasiones pierden su sentido. Hablamos y hablamos pero no concretamos.

Ante todo para poder entender la naturaleza de los habitantes de la selva, como de los humanos, es necesario conocer sus orígenes y su historia, por ello el autor incluyó el texto del relato de la creación de la selva. De esta manera nos muestra una visión de cómo se formo aquel mundo y el porqué del actuar de los pueblos de la selva.

El qué Mowgli se burle de las historias de Buldeo pero no de las Hathi, tiene que ver con que el chaval creció  en una cultura - cultura selvática, llamémosla- en donde la cosmovisión es diferente a la humana.  Es decir que Mowgli concibe una realidad, visión del mundo, imagen de la existencia, mundo, como gusten llamarle, en donde los seres fantásticos son algo absurdo, en parte, porque su experiencia así se lo dicta. Algo similar pasaría con algunas culturas humanas, las cuales considerarían absurdo el qué un elefante hubiese creado el mundo. Cada grupo social blande sus ideas como autenticas y les resta importancia a las demás, en muchas ocasiones, las ridiculiza.

En cuanto al porqué un niño puede vivir en la selva pero un adulto no, se debe a que el cerebro de los niños es moldeable, son esponjas que absorben y asimilan muy rápido, lo que genera que se adapten mejor a un medio nuevo. De ahí que en la infancia sea mucho más fácil aprender un idioma, una cultura, cambiar algo. En tanto que un adulto ya no tiene tanta plasticidad cerebral, además de que ya tiene establecido un modo de pensar propio de su cultura o de grupo social, lo que dificulta su adecuación a un lugar nuevo, en donde se necesitan otras habilidades.


sábado, 11 de junio de 2016

Primera sesión de El libro de la selva





Claro que conozco la historia del Libro de la selva. Esto se debe, principalmente, a la película producida por Disney, y por la cual, por cierto, muchas personas conocemos el texto. Ahora, con respecto a qué me pareció, a propósito, la verdad es que no recuerdo al cien porciento el filme, pues lo vi hace algunos ayeres, sólo me llegan trozos que se mezclan con imágenes de Tarzán y la muerte de la mamá de Bambi. 

En relación al conocimiento que tengo sobre la India, es superfluo, pero es el siguiente: la India posee una gran cantidad de idiomas, una gran parte de la población es vegetariana, es uno de los países más poblados, es uno de los países con mayor arraigo religioso, país en vías de desarrollo, de ahí procede el Majabhárata, de ahí procede el Kamasutra, país que estuvo ocupado por la colonia británica, sociedad que sigue el sistema de  castas. Debo decir que estuve tentado a usar Wikipedia.

Considero que los diferentes países que hay en el mundo comparten diferentes rasgos en común, no sólo México y la India, y que muchas veces pasan desapercibidos. Como dice Clifford Geertz, antropólogo: “Los problemas siendo existenciales, son universales; sus soluciones, siendo humanas, son diversas”.

Por lo que se refiere a historias sobre niños que fueron criados en la naturaleza, en este momento, de hecho, viene a mi mente la narración de Amala y Kamala, niñas loba, quienes fueron cazadas en 1920 en la India. Estas niñas, se dice, fueron criadas por una jauría de lobos, por ello mostraban comportamientos similares, claro, verdad. Y para su captura fue necesario matar a los lobos. 

Considero que es difícil que un extranjero llegué a conocer, entender y experimentar al cien por ciento la cultura mexicana, o viceversa. Esto, en parte, a que ha crecido  y se ha formado en otra cultura con diferentes normas, símbolos, mitos e imágenes, que hacen que su percepción del entorno, social, del mundo, sea diferente, o que, por lo menos, choquen. Porque cada grupo social soluciona de manera diferente los problemas concretos que se le presentan. Sin embargo, creo que si el extranjero llega en sus primeros años de vida a otra cultura, es mucho más factible que la asuma en su totalidad, ya que el cerebro de un niño es mucho más moldeable, plástico, influenciable.

viernes, 3 de junio de 2016

Cuarta sesión de Pantaleón y las visitadoras



Si bien en Iquitos había una gran cantidad de prostitutas disponibles para satisfacer sexualmente a los hombres, claro, a cambio de un poco de plata (el pago no era alto, ya que había intermediarios), y, además, el clima influía en el comportamiento de las mujeres para con los hombres, entiéndase, señales “desvergonzadas”. ¿Por qué los hombres asaltaron la embarcación del Eva, cual piratas amazónicos, si había mujeres disponibles? Ah, la razón tiene que ver con lo prohibido. Cuando algo se nos veda, de inmediato, nuestro cerebro focaliza todo nuestro interés en el objeto, persona, animal, que se yo, y le da un valor alto, un plus, valor agregado – como se dice hoy en día-, a diferencia de, por supuesto, a lo que se puede acceder. Por tanto, las visitadoras al ser denegadas a los civiles, ser exclusivas del ejército, adquirieron un valor alto. De ahí que los hombres sintieran mayor atracción hacia las visitadoras, como polilla a pantalla de teléfono.

Con respecto al funeral militar que organizo Pantaleón, me sorprendió un poco que el capitán desobedeciera la orden de presentarse siempre como civil, nunca como perteneciente al ejército, ya que poseía una obsesión con el deber militar y con otras cosas, que rayaban en algo patológico. Como cuando colgó un letrero en su casa para recordar/evitar que se siguiera hablando sobre el niño crucificado. Morí de risa.

Asimismo, el que Pantaleón haya decidido realizar un funeral militar a Olga, en el fondo, tiene que ver con tres puntos, primero, trataba de levantar la moral de sus subordinadas ante tal acontecimiento, segundo, sin duda, sentía algo por ella, tercero, sentía que tenía el deber de darle tal ceremonia, posteriormente, entierro, a alguien que sirvió a su país, a las fuerzas armadas del Perú.

Acerca del servicio de visitadoras,  considero que sólo sirvió para parchar el problema, una solución provisional, no obstante, no ataco, acabo, con el problema de raíz. Un problema que yace en lo profundo de cada cultura-sociedad.

Según la psiquiatra y profesora turca Sahika Yuksel, un hombre no viola a una mujer así como así. Saben que es inapropiado, así que lo hacen en secreto, lejos de los ojos de los demás. La violación no es un acto sexual. La violación es una agresión, está relacionada con la voluntad de ganar. Trata de hacerse con el control de un objeto –la mujer se convierte en un objeto-, trata del poder.

Así pues, creo que de ninguna manera la población doble moral, hipócrita, cuidadora de las buenas costumbres, defensora de la ética (ajá), hubiese permitido que oficio tan estigmatizado, lleno de estereotipos, prejuicios, fuese aceptado.

Pan-Pan no quiso desertar del ejército, entrar en la vida civil, porque, de entrada, viene de una tradición militar, y,  además, como él mismo lo dice: “yo necesito tener jefes. Si no tuviera no sabría que hacer, el mundo se me vendría abajo”. Por ende, o seguía en el ejercito, o, muy probablemente, acabaría con una bala en la cabeza.

Una vez que el ejército decide terminar con el servicio de las visitadoras, cuya misión fue encomendada a Pantaleón, y por la cual lo abandona su esposa, Pochita, por las habladurías, por lo sucio, pecaminoso, inmoral, etc. A Panta le asignan otra misión en las cordilleras de los Andes, situación que cambia el status de éste, ya que no tiene que seguir con aquel trabajo “sucio”. Esto hace que Pochita decida darle otra oportunidad y regresar con él, porque, además, considera que su esposo sólo seguía órdenes del ejército.  

Pantaleón y las visitadoras

Pantaleón y las visitadoras es un texto en el que se puede encontrar una crítica al ejército, en primera instancia, institución que se supone debe ser ejemplar para el país, pero que en la práctica deja mucho que desear.
También podemos hallar una apreciación de diversos problemas que se encuentran dentro de la mayoría de las sociedades como la falta de oportunidades, de acceso a la educación, pobreza, que orillan a las mujeres a prostituirse (así lo plantea la historia), y que, además, se ven envueltas en condiciones peligrosas para ejercer su oficio. La sociedad las orilla a ejercer la prostitución, luego las señala. Además, tenemos a hombres que ante los “buenos” ciudadanos desprecian a las prostitutas, llamándolas mujeres inmorales, sucias, pecadoras, “malas, pero que son asiduos proxenetas.  Hasta el capellán, mojigato, que tanto despreciaba y despotricaba contra éstas, a propósito, sucumbe ante tales placeres. Sin olvidar el fanatismo sectario, por cierto, y no menos importante, lastre de cualquier sociedad, el cual alienta a tomar medidas ante el inevitable apocalipsis que se avecina – siempre hay nuevas fechas-, esto clavando animales  y personas en cruces. ¿No es ridículo?
Para finalizar, la historia que se desarrolla en Iquitos, Perú, hace algunos ayeres, bien se podría aplicar a otros países en la actualidad (incluido el nuestro). Sólo cambian algunas variables.

sábado, 28 de mayo de 2016

Tercera sesión de Pantaleón y las visitadoras



El sistema en el que vivimos ha creado todo un molde de lo que es y cómo se debe comportar un “hombre”. Cuando una persona no adopta dicho molde, enseguida despierta la suspicacia de sus similares, quienes empiezan a cuestionar su hombría, su virilidad, generando, además, que a la persona en cuestión se moleste y humille.

También, a propósito, cuando una persona pertenece a un grupo, necesariamente, se tiene que sumergir dentro de la dinámica de éste, ya que si no lo hace, el grupo lo excluirá y lo atacara, en mayor o menor medida, como en el caso del capitán Rojas. 

Dentro de la historia que estamos leyendo se puede “ver” que el escritor se burla y critica varios aspectos de la sociedad peruana (se puede aplicar a otras sociedades), por ejemplo, la doble moral de las fuerzas armadas y de la sociedad, lo conservador del pensamiento, la obsesión de algunos personajes, la falta de ética, los estereotipos y prejuicios,  el lastre llamado ignorancia, entre otros, desde luego. Pues bien, no podía dejar de lado al fanatismo religioso, el cual está presente en muchas sociedades y se alimenta de la pobreza tanto intelectual como económica para prosperar cual enfermedad amazónica. El fanatismo es muy peligroso porque vuelve a las personas manipulables, les quita la capacidad de razonar, crea mundos idílicos que sólo pueden existir en la imaginación. A propósito, en Iquitos, Perú, en la orilla del rio Amazonas, verdaderamente, se encuentra establecida una secta religiosa llamada la Asociación Evangélica Misión Israelita del Nuevo Pacto Universal, por si ocupan.

En el texto ocurre una fuga entre Maclovia (visitadora) y Teófilo (miembro del ejército, acontecimiento que generaría consecuencias para los dos, para la primera, es inmediatamente despedida del grupo de las visitadoras pues una mujer casada no debe de tener esos comportamientos, se debe dedicar al cuidado del hogar y de los hijos, debe de cuidar las apariencias, debe de comportarse moralmente, debe de corregir el rumbo del pecado, para el segundo, el desobedecer ordenes en el ejército es sinónimo de castigo, el cual puede ir desde un correctivo hasta prisión militar como le ocurre.
 
El Sinchi es un personaje-locutor que se sabe adaptar a las corrientes caudalosas de las situaciones. Si alguien no está de acuerdo con él, primero, recibe una advertencia, entiéndase, le pide plata, y si no le da importancia la persona en cuestión, es casi seguro, la atacara con argumentos, muchas veces, difamatorios, y utilizando un discurso que apele a las emociones de sus escuchas. A este personaje no le interesa saber si una situación está bien o no, lo que realmente le importa es sacar algún beneficio, porque, como él dice: “de aire no se vive”.

viernes, 20 de mayo de 2016

Segunda sesión de Pantaleón y las visitadoras



Es indudable que cuando se lee un texto, muy seguramente, uno se topará con palabras que le son desconocidas o que, muchas veces, creía conocer pero que realmente no se tiene ni idea de que van. Pues hay un montón de términos y, en ocasiones, los significados cambian de acuerdo al país o región. A eso hay que sumarle que nuestro cerebro no guarda toda la información que leemos.

Así pues, en la obra que estamos leyendo encontré algunas palabras que me resultaron extrañas: lisuras, contemporiza, paiche,  pucuna, ronsoco, bulines, jaranista, visillo, miéchica, trajina, baldearan, creso, entre otras; bueno, claro, busqué su significado. 

Ahora bien, el autor podría haber escrito la historia sin tantos localismos, en español neutro, no obstante, al hacer esto, me parece,  se perdería parte de la atmosfera que crea el lenguaje, el cual es capaz de transportarnos al  Perú amazónico. Además, creo, utilizar éstos en una obra sirve para retratar diferentes formas de expresión del habla. Y, por cierto, aunque el libro utiliza localismos, medianamente, se puede leer con soltura, porque hay libros que no más no.

Los superiores eligieron a Pantaleón para la  realizar la operación “las visitadoras”, aun sabiendo que era puritano, primero, porque tiene un historial limpio con el ejército, entiéndase, sigue las ordenes, segundo, no menos importante, es una persona eficiente ya que  utiliza el razonamiento lógico-matemático con prestancia, lo cual es necesario para realizar la tarea encomendada. 

El año en el que se desarrolló la historia, 1956, la moral en turno de la sociedad, muchas veces influenciada por la religión, tenía una concepción negativa, a veces, hacia el sexo, ya que se asociaba con lo pecaminoso, sucio, que se tenía que realizar en la oscuridad o que sólo se debía de llevar a cabo para tener descendencia. De esta manera se educaba a niñas y niños. Es por ello que tanto para Pantaleón como para Pochita el hablar de sexo es una cochinada.

Ahora, en la actualidad, por el contrario a 1956, la concepción que se tenía con respecto al sexo ha cambiado para muchas personas (para otras no), las cuales suelen abordarlo sin ningún pudor, más abiertamente, además de que lo realizan sin ninguna culpa. 

En definitiva, la novela que estamos leyendo bien podría haberse escrito tanto en un tono serio como en un tono de comedia, sin embargo, el autor eligió a la segunda porque el humor forma parte, de manera importante, de la práctica humana, de la catarsis. El humor en el texto nos permite reírnos, burlarnos, de situaciones que son meramente trágicas, absurdas, reprobables, de hecho. Pero que no por ello no se puede reflexionar sobre temas y situaciones más profundas. 

Por ultimo, los tres personajes, Chuchupe, Chino, Chupito, son representados con rasgos grotescos porque de esta manera se trata de reflejar la personalidad, el interior, el pensamiento, las carencias, de cada uno.