sábado, 1 de junio de 2019

El libro de cabecera



Con respecto a qué si hay alguna diferencia entre escribir un diario, un recuento de observaciones, listas, pues diría que cada uno tiene sus particularidades, la estructura que deben seguir, su forma.

El hecho de que los japoneses del siglo X practicaran, tuvieran una afición por los diarios personales,  los libros de la almohada, nos revela que eran personas que les gustaba ejercitar el pensamiento, plasmar la realidad, enriquecer el espíritu.

Las descripciones de Kiyohara, según pude “ver”, de hecho, tienen ambos aspectos, críticas, descriptivas. Un claro ejemplo lo podemos encontrar en el episodio 117, donde podemos  apreciar como, por un lado, nos describe cómo comen los carpinteros, por el otro, nos dice que no le parece encantador, no le gusta, se le hace falto de gracia.

El episodio que más me gusto fue el 92:

Poco después del vigésimo día del Noveno Mes emprendí una peregrinación al templo de Hase y pasé la noche en una habitación sencilla. Estaba agotada y me quedé dormida en el acto. Cuando me desperté, bien entrada la noche, la luz de la luna llenaba la habitación e iluminaba la ropa de cama de todas las personas en el cuarto. Su claro y blanco brillo me conmovió. Es en tales momentos que la gente escribe poemas.

Porque en él se toca el tema de aquellas situaciones, vivencias, sentires, que nos calan en lo profundo de nuestro ser, que se nos quedan grabadas por su profundo impacto, que nos sobrepasan, que nos incitan a plasmar su belleza, su halo sobrenatural.

En un inicio Sei no quería que se conocieran sus escritos, su diario, porque, primero, pensaba que las personas que allí aparecen no se lo iban a tomar bien, segundo, porque los sentía íntimos, tercero, porque consideraba, al compararlos con  otros, con los grandes escritores, que no estaban a la altura.
Ahora, la razón por la cual sigue vigente entre los lectores, después de once siglos, tiene que ver con la visión que nos muestra, por su escritura poética (siguiendo la tradición, su padre fue poeta), porque está bien escrito.

Por lo que se refiere a la selección de dos listas, las siguientes son las mías:

Cosas y personas que deprimen
Personas que realizan disparos al aire.
Personas que tiran basura o la queman.
Personas que repiten los mismos patrones sin cuestionarse.
Personas que saben leer pero no lo hacen.
Personas que no son críticas.
Personas que normalizan situaciones aberrantes.
Personas que se victimizan.
Personas que abusan de su poder.
Personas que oprimen.
Libros inflados artificialmente.
Transporte en pésimas condiciones.
Electrónicos desechables.
Productos engañosos.

Cosas que hacen latir deprisa el corazón
Que alguien te diga, sinceramente, que te quiere.
Ver a alguien después de mucho tiempo.
Un abrazo.
Una historia bien escrita.
Un poema.
Una noticia esperada.
Tocar a un animal.
Un susto.
Tener sexo con alguien a quien amas.
Un temblor.
En ladrido de un perro.
Una muerte.
Un mensaje.
La naturaleza con su hermosura y su brutalidad.

El libro de cabecera

Es un texto, escrito por Sei Shonagon,  que reúne descripciones, recuerdos, anécdotas, situaciones, conductas, listas, del siglo X, en Japón. En él se nos narra lo que acontece en el día a día, desde su visión, de forma poética, lo que hace que cada episodio adquiera una profundidad espectacular.













sábado, 25 de mayo de 2019

Segunda sesión del Libro de cabecera



Utilizar y pulir la memoria con poemas, por cierto, era bien visto  en la sociedad que nos muestra Sei, porque demostraba cierto nivel de conocimiento cultural, gusto por las artes, el uso de pasatiempos elegantes.
Ahora bien, la verdad es que no tengo tan pulida, desarrollada, la memoria para grabarme varios volúmenes de poesía, ya que a mí, más que recordar cada punto y coma, me gusta leer, tener soliloquios, parafrasear, transformar, darles mi “toque” a las ideas, conceptos.

Con respecto a qué otras actitudes resultan iguales a las que suceden en el texto en la actualidad; uno, que alguien que ha prometido visitarnos no cumpla su promesa; dos, alguien sin los conocimientos necesarios, por cierto, discute cualquier tema como si lo supiera todo; tres, utilizar lenguaje rebuscado en una charla para demostrar superioridad.

Las personas que pudiesen tener una visión del mundo, actualmente, como la de Sei Shanagon, serían aquellas que tuvieran/desarrollarán una sensibilidad pulida, quisieran entender cómo funcionan las cosas, el entorno, la naturaleza, fueran observadores, se maravillarán ante la belleza y lo cotidiano.
Sin duda que me considero un observador, ya que me gusta ver y tratar de entender lo que sucede en mi alrededor, los fenómenos naturales, el comportamiento del universo y la vida.

Sei nos demuestra, deja en claro,  en su texto que pertenece a la corte, al afirmar lo siguiente:

Ojalá pudieran convivir con nosotras, aunque solo fuera como servidoras, para darse cuenta de las delicias que están a nuestro alcance.

No soporto a los hombres que piensan que todas las servidoras del Palacio son frívolas y malas. Ese prejuicio es comprensible. Al fin y al cabo, las mujeres de la corte no pasan su tiempo escondiéndose modestamente detrás de abanicos o de biombos. Van de un lado a otro y miran de frente a las personas con las cuales se cruzan. Todas las damas de la corte se miran y pueden asimismo mirar cara a cara a Sus Majestades Imperiales…

Haciendo un ejercicio de visualización con respecto al proceso de escritura de Sei, creo que en ocasiones escribía las descripciones de algunos sucesos, acontecimientos, de un tirón, cuando la inspiración le llegaba, en otras de forma espaciada, las listas, pues iba agregando otras cosas que se le habían pasado por alto, otras veces no surgía nada, otras veces no le gustaba lo plasmado.






domingo, 19 de mayo de 2019

Primera sesión de El libro de cabecera



Con respecto a las listas, por cierto, suelo hacerlas para recordar cosas que debo comprar, tareas por hacer, libros que tengo que leer, para planificar mi día, futuros proyectos.
Ahora, las realizamos porque no nos confiamos al cien por ciento de la memoria, porque somos despistados, para tener un mayor control de las cosas, para planificar.
Y hay de todo tipo, de hecho, listas de los libros más vendidos, canciones que dejaron huella, películas, videojuegos, series, videos más visualizados, personas que hay que asesinar, etc.

Los humanos seguimos teniendo algunos aspectos que se han mantenido iguales a los de nuestros ancestros, seguimos siendo viscerales,   seguimos teniendo algunos comportamientos, seguimos teniendo algunas ideas, creencias, seguimos teniendo los mismos sentimientos, seguimos teniendo el mismo cerebro, etc., no obstante, en la medida en que ciertos factores cambian, como la cultura, el lenguaje, entre otros, las personas también lo harán, tal vez mínimamente, tal vez imperceptiblemente.

Según he podido leer en algunos artículos, en el fondo, la cultura y el lenguaje de cada país influyen en la percepción que se tiene sobre su entorno, sobre la realidad, sobre algunos pensamientos, sobre algunos comportamientos,    por ello es muy probable que dos personas de distintas épocas y culturas y lenguajes se comporten de formas distintas.   

Sin duda que he sentido, muchas veces, curiosidad por conocer otras culturas, formas de percibir las cosas, cosmovisiones, lo que nos hace humanos, por ello es que en mis lecturas me gusta ir incluyendo a escritores de diferentes partes del planeta que me muestren lo anterior, desde Brasil hasta Polonia. Lo que ha derivado en que mi mente, cual bosque diverso, robustezca su visión de las cosas, descubra los pros y los contras de cada una, encuentre las similitudes y las diferencias, descubra los códigos culturales, encuentre las falsas verdades.

En relación a qué pienso de Japón, creo que es un país, como muchos otros, que tiene sus aspectos positivos y negativos, lejos de las proyecciones, de la promoción, de los puntos de vista sesgados, de la idealización que se suele hacer. No obstante, en comparación con nuestro país, sobra decirlo, es un Estado que funciona.      

Lo que la frase (los límites de nuestro lenguaje son los límites de nuestro mundo) nos trata de decir es que, siendo que el pensamiento siempre se hace en el lenguaje, pues, a mayor conocimiento de éste a través de la lectura, en teoría, mayor capacidad de razonar, entender ciertos aspectos del mundo. Así, una persona con un leguaje “limitado”, de hecho, tendrá una capacidad de pensar deficiente, un mundo más limitado, pequeño, creerá que es “especial”, que solamente él puede ver la “matrix”, las cadenas.

Es importante escribir nuestras propias ideas porque de esta manera ejercitamos y pulimos  y ampliamos nuestro volumen de pensar, lo que derivara en una mayor capacidad de entender ideas abstractas, de ver, de ampliar nuestros límites, de hacer a un lado en fanatismo.






viernes, 26 de abril de 2019

Tercera sesión de Tratado de culinaria para mujeres tristes



La forma en la que el autor colombiano retrata la violencia que se vive en su país, en la página 48, es muy similar a la que podemos presenciar y vivir diariamente por acá. Vivimos en un país violento, horrendo y egoísta, en el que todos los días se respira el olor a muerte, a sangre, a dolor, a injusticia. Y tal vez podría sonar como algo extremo, tal vez no se quieren ver las cosas como son.
Ahora, decir que toda Latinoamérica es triste, considero que es algo desproporcionado, ya que, como cualquier otro continente, país, cada sitio tiene sus pros y sus contras, sus luces y sus sombras, sus ángeles y demonios.

Pues bien, considero que la idea de que la mujer puede resultar “curativa” para otros, por cierto, parte de la concepción romántica que durante mucho tiempo se ha concebido sobre ésta (idealizándola). Las mujeres, cualquier persona, no tienen la responsabilidad de curar a alguien, que siendo adulto, que sabe la diferencia entre el bien y el mal, que tiene lazos afectivos, no se haga cargo de su vida, de sus responsabilidades, de sus adicciones.

Las palabras mágicas y los rezos son similares, en cierta forma, porque lo que se busca al decirlos, en el fondo, es la intercepción de algo más elevado, algo invisible, algo más poderoso, algún ente, que cumpla con nuestras peticiones, que nos ayude, que nos cambie o que cambie la “realidad”. Y, si el libro busca “ayudar” a las mujeres, todo el apoyo es bienvenido, por ejemplo, los rezos.

Primero, si bien el libro nos dice poéticamente que las mujeres se curan con magia, estoy seguro de que ni ellas ni ninguna persona, con distintos problemas, se sana de dicha forma. Segundo, hombres y mujeres nos curamos de la tristeza, temporalmente porque siempre estará presente, utilizándola como motor, haciendo ejercicio, hablando, saliendo con amigos, reflexionando, con grupos de apoyo, con ayuda especializada.

Con respecto a la actitud del autor con las lectoras, de hecho, en algunas ocasiones tuve la impresión de que trataba de ponerse en su lugar de forma artificial, de forma paternalista, con cierta superioridad.

Tratado de culinaria para mujeres tristes

En el texto que leímos en esta ocasión si bien el autor nos trata de describir distintas circunstancias que causan tristeza en las mujeres: la soledad, el matrimonio, los celos, la vejes, etc., usando un lenguaje poético y la experiencia de haber crecido con seis mujeres, creo que, por un lado, éste solamente rozo superficialmente la “mente” femenina, por el otro, sentí que estaba dirigido a mujeres de otros tiempos.   







viernes, 19 de abril de 2019

Segunda sesión de Tratado de culinaria para mujeres tristes



Con respecto a la opinión concuerdo con, uno, que no se puede estar feliz, tranquilo, todo el tiempo, porque hay situaciones que nos van a hacer enojar, poner tristes, intranquilos, etc., es una consecuencia de ser seres emocionales y de vivir en sociedades complejas, con gente estúpida, agregaría; me es imposible imaginar a una madre en busca de su hija desaparecida estar tranquila no sabiendo que fue de ésta. Dos, dejar de idealizar ciertas cosas, personas, situaciones, que nos han repetido muchas veces que nos completarán, llenarán, nos harán felices.
Ahora bien, hay que destacar que de acuerdo al texto que estamos leyendo, creo que si hay una carga más fuerte hacia las mujeres por ser, demostrar, aparentar que son felices.

Cuando pienso en una mujer triste se me viene a la mente aquella historia en donde una mamá buscaba a su hija que nunca llego de trabajar. Recuerdo nítidamente como narraba los sinsabores de exigir justicia. Recuerdo los gestos de su rostro, una mirada vidriosa, cuando narraba las amenazas que recibía por buscarla. Recuerdo ese dolor, esa tristeza, esa desolación que transmitía, que te destrozaba, literal. Esa imagen la tengo impresa en mi mente.

Vale la pena decir, como bien lo menciona la pregunta, que varias de las recetas están relacionadas con lo que genera el factor “hombre” en las mujeres. Si bien varias de las ideas siguen vigentes en algunos hombres o mujeres, considero que hay personas, en menor grado, que se sienten bien estando “solas”, que su felicidad no depende de quien se va y quien llega, que su vida no gira entorno a buscar pareja.
Independientemente de los puntos que toca el narrador sobre el matrimonio, la soltería, o de lo que recomiende, considero que cada persona es responsable hacia donde dirige el rumbo de su vida, para que después no culpe a los demás de sus expectativas. Al menos yo ya estoy cansado de los idiotas que no se hacen responsables de sus decisiones, siendo adultos, de sus errores, y que se la pasan desgarrándose las vestiduras.
Los tiempos en que las alternativas para las mujeres eran el matrimonio o la soltería, de hecho, quedaron atrás hace un rato para muchas. Pues cada vez más mujeres han ido abriendo camino para que otras elijan lo que quieren ser y no lo que les quieren imponer. No obstante falta un largo camino por recorrer.
Por último, es absurdo creer que una mujer, exclusivamente, se vaya amargando por no casarse, ya que puede haber muchas causas que moldeen su carácter, como una vida difícil, una violación, la perdida de algo valioso, situaciones duras, etc. Dichos mitos surgen cuando los individuos no cumplen con los moldes de la sociedad, cuando no cumplen su papel designado. Sin embargo, cuando varias mujeres rompen con un molde, en el fondo, la sociedad avanza.



viernes, 12 de abril de 2019

Primera sesión de Tratado de culinaria para mujeres tristes



Los libros de superación personal son tan populares y vendidos porque, uno, por cómo nos los venden, cual panacea milagrosa, dos, porque saben aprovechar el hecho de que muchas personas ante una ruptura amorosa, una muerte, una perdida, depresión, etc., van querer encontrar fórmulas de diez pasos que solucionen sus problemas, su dolor. Cuando hay cosas que requieren tratamientos más complejos, más especializados.

La asociación que generalmente se suele hacer entre las mujeres y la magia en la cultura popular, en realidad, es mala. Siempre se retrata, o en la mayoría de los casos, a éstas como brujas, como seres ligados al mal, que buscan crear caos, esparcir la oscuridad.
Ahora bien, considero que la principal diferencia que se suele hacer entre un mago y una bruja, es que al primero se le puede catalogar entre bueno y malo, hay dos opciones, mientras que a las brujas, arbitrariamente, se les encasilla en lo negativo.

En el momento actual, de hecho, me atrevería a decir que las mujeres tienen algunas preocupaciones diferentes a las de los hombres, se puede palpar en el ambiente, en las redes sociales, ya que constantemente se les puede “ver” preocupadas por el acoso callejero, por las desapariciones, por los feminicidios, por salir de fiesta y ya no regresar, por la toma de decisiones con respecto a su cuerpo, por el machismo, por las violaciones, por la falta de justicia.
Con respecto al Índice de felicidad 2018, el cual nos sitúa en el lugar 24, diría que no necesariamente, exactamente, refleja el estado de ánimo de los mexicanos, ya que, primero, como bien lo plantea la pregunta, las personas contestan lo que creen que el otro quiere escuchar, segundo, la felicidad no es un estado constante, y si lo fuera perdería su valor positivo, tercero, la felicidad se vería reflejada en la sociedad, en las calles, y solamente puedo palpar desconfianza, miedo, cierta sensación de que las cosas no marchan bien.
Por último, con respecto a la felicidad hace algún tiempo leí en voz de alguno de los heterónimos de Fernando Pessoa, obviamente parafraseándolo, que ésta se vive no se expresa ni se racionaliza, porque en el momento en que se hace lo segundo, en el fondo, el cerebro nos va a llevar por caminos enmarañados que nos van a llenar de sensaciones contrarias.

Ser cursi sin duda que es,  según mi definición, alguien a quien le gusta aderezar todo con exceso, saturando con sus acciones, poemillas baratos, demostraciones sobradas.

Sin duda que existe un rechazo, falta de comprensión,  hacia varios sentimientos con cierta carga negativa como la tristeza, ciertas enfermedades mentales, por lo que muchas personas no hablan, no se expresan sobre el asunto y, por tanto, prefieren ocultarla bajo la falsa mascara de la alegría, del todo está bien, hasta que el asunto explota.